Cuando el Huracán Fiona pasó por Puerto Rico en septiembre, los miembros de UNITE HERE Local 610 fueron algunos de aquellos que perdieron electricidad, agua e incluso casas completas por la devastación de la tormenta—pero nuestra Unión estaba lista y comprometida a ayudarles durante esta crisis.
Mientras un apagón total cubría a la isla, nuestros hermanos y hermanas del Hotel & Gaming Trades Council (“HTC”) en Nueva York coordinaron apoyo para Local 610 estableciendo una línea telefónica y dirección de correo electrónico dedicadas a que nuestros miembros reportaran querellas y emergencias. Desde millas de distancia, el personal de HTC atendió las líneas de comunicación y manejó las querellas de trabajadores hasta que el personal de Local 610 pudo llegar a su oficina. En esos primeros días después del huracán, mientras muchas calles estaban inundadas y bloqueadas por deslizamientos, Local 610 negoció con nuestros siete talleres para asegurarnos de que ningún trabajador fuera disciplinado por no poder llegar al trabajo.
Tan sólo 24 horas después de que la tormenta se desatara, mientras mucho de Puerto Rico todavía no tenía electricidad ni agua, la oficina de Local 610 en San Juan reabrió. El personal rápidamente se puso a trabajar para analizar el impacto a nuestros miembros y organizar alivios económicos para ellos. Nuestro primer paso fue colaborar con UNITE HERE International, el cual, en un acto de solidaridad increíble, ofreció más de $280.000 para ser distribuido directamente a miembros de Local 610. La Unión distribuyó chequees de $250 a más de 1.000 miembros.
Estos cheques brindaron una ayuda crítica para nuestros miembros, algunos de los cuales perdieron toda su comida debido a la falta de electricidad y tuvieron que gastar cientos de dólares por semana en agua embotellada y gasolina para operar generadores. Los miembros perdieron costosos electrodomésticos e incluso casas enteras por causa del huracán. La asistencia económica de la Unión brindó apoyo tangible a miembros mientras atravesaban este momento tan difícil.
Victor Colón, empleado de El San Juan Hotel, habló con el personal de la Unión después de recibir su cheque: “Cuando la madre naturaleza actúa en contra nuestro, es fácil sentirse triste porque todo por lo que trabajaste tanto para brindar a tu familia puede irse de golpe. Pero con este dinero, no tengo que preocuparme de usar mi fondo de emergencias para la comida o la gasolina para el generador. Es un recordatorio de lo que significa tener representación y siento que un gran peso ha sido quitado de mis hombros.”
Agnes Rivera, empleada del Condado Plaza que también recibió un cheque de la Unión, dijo: “El apoyo no podría haber llegado en un mejor momento. Mis ventanas se dañaron mucho y mi hogar se inundó. Con este cheque podré arreglar el daño y reemplazar los muebles arruinados. Amo a mi Unión por siempre estar ahí en momentos como este.”
Local 610 también ofreció asistencia a miembros para que soliciten ayuda de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) y del Departamento de Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico.
Para miembros que necesitaron asistencia con su alojamiento, Local 610 negoció acuerdos con cada uno de los siete talleres de la Unión para que albergaran a empleados cuyos hogares fueron destruidos por la tormenta. Los trabajadores pudieron quedarse en su hotel de empleo hasta por un mes mientras conseguían otros arreglos de vivienda.
Estamos orgullosos de haber brindado cuidados esenciales a nuestros miembros durante esta crisis. La gente muchas veces piensa que el rol de las Uniones está limitado al lugar de trabajo, pero la respuesta de Local 610, UNITE HERE y HTC en Nueva York al Huracán Fiona y otras crisis, como la pandemia de COVID-19, comprueban que el impacto de las Uniones va más allá del lugar de trabajo y cubre las vidas y los hogares de trabajadores de la Unión.
Local 610 de Puerto Rico provee apoyo crítico a miembros después del Huracán Fiona
Cuando el Huracán Fiona pasó por Puerto Rico en septiembre, los miembros de UNITE HERE Local 610 fueron algunos de aquellos que perdieron electricidad, agua e incluso casas completas por la devastación de la tormenta—pero nuestra Unión estaba lista y comprometida a ayudarles durante esta crisis.
Mientras un apagón total cubría a la isla, nuestros hermanos y hermanas del Hotel & Gaming Trades Council (“HTC”) en Nueva York coordinaron apoyo para Local 610 estableciendo una línea telefónica y dirección de correo electrónico dedicadas a que nuestros miembros reportaran querellas y emergencias. Desde millas de distancia, el personal de HTC atendió las líneas de comunicación y manejó las querellas de trabajadores hasta que el personal de Local 610 pudo llegar a su oficina. En esos primeros días después del huracán, mientras muchas calles estaban inundadas y bloqueadas por deslizamientos, Local 610 negoció con nuestros siete talleres para asegurarnos de que ningún trabajador fuera disciplinado por no poder llegar al trabajo.
Tan sólo 24 horas después de que la tormenta se desatara, mientras mucho de Puerto Rico todavía no tenía electricidad ni agua, la oficina de Local 610 en San Juan reabrió. El personal rápidamente se puso a trabajar para analizar el impacto a nuestros miembros y organizar alivios económicos para ellos. Nuestro primer paso fue colaborar con UNITE HERE International, el cual, en un acto de solidaridad increíble, ofreció más de $280.000 para ser distribuido directamente a miembros de Local 610. La Unión distribuyó chequees de $250 a más de 1.000 miembros.
Estos cheques brindaron una ayuda crítica para nuestros miembros, algunos de los cuales perdieron toda su comida debido a la falta de electricidad y tuvieron que gastar cientos de dólares por semana en agua embotellada y gasolina para operar generadores. Los miembros perdieron costosos electrodomésticos e incluso casas enteras por causa del huracán. La asistencia económica de la Unión brindó apoyo tangible a miembros mientras atravesaban este momento tan difícil.
Victor Colón, empleado de El San Juan Hotel, habló con el personal de la Unión después de recibir su cheque: “Cuando la madre naturaleza actúa en contra nuestro, es fácil sentirse triste porque todo por lo que trabajaste tanto para brindar a tu familia puede irse de golpe. Pero con este dinero, no tengo que preocuparme de usar mi fondo de emergencias para la comida o la gasolina para el generador. Es un recordatorio de lo que significa tener representación y siento que un gran peso ha sido quitado de mis hombros.”
Agnes Rivera, empleada del Condado Plaza que también recibió un cheque de la Unión, dijo: “El apoyo no podría haber llegado en un mejor momento. Mis ventanas se dañaron mucho y mi hogar se inundó. Con este cheque podré arreglar el daño y reemplazar los muebles arruinados. Amo a mi Unión por siempre estar ahí en momentos como este.”
Local 610 también ofreció asistencia a miembros para que soliciten ayuda de la Agencia Federal de Manejo de Emergencias (FEMA por sus siglas en inglés) y del Departamento de Trabajo y Recursos Humanos de Puerto Rico.
Para miembros que necesitaron asistencia con su alojamiento, Local 610 negoció acuerdos con cada uno de los siete talleres de la Unión para que albergaran a empleados cuyos hogares fueron destruidos por la tormenta. Los trabajadores pudieron quedarse en su hotel de empleo hasta por un mes mientras conseguían otros arreglos de vivienda.
Estamos orgullosos de haber brindado cuidados esenciales a nuestros miembros durante esta crisis. La gente muchas veces piensa que el rol de las Uniones está limitado al lugar de trabajo, pero la respuesta de Local 610, UNITE HERE y HTC en Nueva York al Huracán Fiona y otras crisis, como la pandemia de COVID-19, comprueban que el impacto de las Uniones va más allá del lugar de trabajo y cubre las vidas y los hogares de trabajadores de la Unión.